Andrea R.M.
Tu amor perdura a traves del tiempo...Te amamos muchisimo, mami bella.

Birth date: Oct 14, 1961 Death date: May 3, 2023
Tu amor perdura a traves del tiempo...Te amamos muchisimo, mami bella.

Mamita hermosa, te extrano demasiado y te amo infinitamente. Un dia nos volveremos a ver y sera para siempre. Eres la mejor madre del universo para mi.
Inés Fortunata Monroy Rojas, una amada madre, que fue al cielo pacíficamente a la edad de 61 años, rodeada de su amado esposo, su hijo menor, familia y amigos el 3 de mayo. Su viaje de este mundo al abrazo eterno del cielo estuvo lleno del apoyo inquebrantable de aquellos más cercanos a ella. Inés vivió una vida extraordinaria, enfrentó numerosos desafíos con una sonrisa en su rostro y una fortaleza que inspiró a todos los que la conocieron. Su fe en Dios era inquebrantable y encontraba consuelo en la oración todos los días.
Inés fue una mujer abnegada que dio todo lo que tenía a los demás. Ella ofreció generosamente su tiempo, consejos, felicidad, comida, ropa y dinero a los necesitados. Sin importar las circunstancias, se mantuvo amorosa incluso frente al odio, compasiva cuando se enfrentaba a corazones endurecidos y perdonadora cuando estaba agobiada por la tristeza. El amor, el perdón y la compasión fueron los sellos distintivos del carácter de Inés.
A lo largo de su vida, Inés luchó incansablemente hasta su último aliento, pero ahora nos consuela saber que ha comenzado su nuevo viaje en el cielo. Es un lugar de eterna bienaventuranza, donde esperará pacientemente el reencuentro con sus seres queridos. Inés vivió su vida como un reflejo de Jesucristo, siguiendo su ejemplo y enseñanzas. Aunque el camino no fue fácil, se mantuvo firme en la creencia de que el final estaría lleno de gozo y paz eternos.
Inés a menudo nos recordaba la importancia de acumular tesoros en el cielo. Las posesiones materiales pueden desvanecerse, pero el amor es eterno. Ella entendió que Dios es amor, y donde reside el amor, Dios está presente. Inés vivió su vida dedicada a Dios, y Él la ha llamado a su dulce hogar en el cielo.
Inés Fortunata Monroy Rojas, se siente profundamente tu ausencia y te vamos a extrañar inmensamente. Nos has mostrado la verdadera esencia de vivir una vida significativa. Mientras llevamos tu memoria en nuestros corazones, prometemos cuidarnos los unos a los otros, practicar la compasión y perdonar nuestros propios defectos. Tu amor nos guiará por siempre.
Nuestra mamita hermosa, esperamos con ansias el día en que nos reencontremos contigo. Hasta entonces, atesoraremos los preciosos recuerdos y honraremos su legado viviendo vidas llenas de amor, perdón y compasión. Siempre ocuparás un lugar especial en nuestros corazones. Descansa en la paz eterna, querida Inés.
Andrea Ramos Monroy-Borge lit a candle in memory of Ines Monroy-Rojas

Andrea Ramos Monroy-Borge sent a virtual gift in memory of Ines Monroy-Rojas

Inés Fortunata Monroy Rojas, una amada madre,que fue al cielo pacíficamente a la edad de 61 años, rodeada de su amado esposo, su hijo menor, familia y amigos el 3 de mayo. Su viaje de este mundo al abrazo eterno del cielo estuvo lleno del apoyo inquebrantable de aquellos más cercanos a ella. Inés vivió una vida extraordinaria, enfrentó numerosos desafíos con una sonrisa en su rostro y una fortaleza que inspiró a todos los que la conocieron. Su fe en Dios era inquebrantable y encontraba consuelo en la oración todos los días.
Inés fue una mujer abnegada que dio todo lo que tenía a los demás. Ella ofreció generosamente su tiempo, consejos, felicidad, comida, ropa y dinero a los necesitados. Sin importar las circunstancias, se mantuvo amorosa incluso frente al odio, compasiva cuando se enfrentaba a corazones endurecidos y perdonadora cuando estaba agobiada por la tristeza. El amor, el perdón y la compasión fueron los sellos distintivos del carácter de Inés.
A lo largo de su vida, Inés luchó incansablemente hasta su último aliento, pero ahora nos consuela saber que ha comenzado su nuevo viaje en el cielo. Es un lugar de eterna bienaventuranza, donde esperará pacientemente el reencuentro con sus seres queridos. Inés vivió su vida como un reflejo de Jesucristo, siguiendo su ejemplo y enseñanzas. Aunque el camino no fue fácil, se mantuvo firme en la creencia de que el final estaría lleno de gozo y paz eternos.
Inés a menudo nos recordaba la importancia de acumular tesoros en el cielo. Las posesiones materiales pueden desvanecerse, pero el amor es eterno. Ella entendió que Dios es amor, y donde reside el amor, Dios está presente. Inés vivió su vida dedicada a Dios, y Él la ha llamado a su dulce hogar en el cielo.
Inés Fortunata Monroy Rojas, se siente profundamente tu ausencia y te vamos a extrañar inmensamente. Nos has mostrado la verdadera esencia de vivir una vida significativa. Mientras llevamos tu memoria en nuestros corazones, prometemos cuidarnos los unos a los otros, practicar la compasión y perdonar nuestros propios defectos. Tu amor nos guiará por siempre.
Nuestra mamita hermosa, esperamos con ansias el día en que nos reencontremos contigo. Hasta entonces, atesoraremos los preciosos recuerdos y honraremos su legado viviendo vidas llenas de amor, perdón y compasión. Siempre ocuparás un lugar especial en nuestros corazones. Descansa en la paz eterna, nuestra amada esposa, hermana, hija, tia, prima, sobrina y abnegada mamita hermosa y maravillosa.